Un buen libro es poesía.

Un buen libro es poesía.

Cuando niño conocía sin conocerlo
esta rama hueca que nos une la vida
al corazón y a la sangre de la tierra,
viajaba entre realidades con fantasía
saltaba con muelles de sonido
balaba como las ovejas
cuando cruzan el camino,
a estos ojos pequeñitos le salían piernas
y visitaban lugares a las que las mías
nunca me llevaron.

Cuando niño revisaba el mundo
por si le faltaba algo,
visitaba los ríos para ver bailar al agua
ascendía a las copas de los arboles
porque la ultima hoja debía estar sola,
espiaba los hormigueros
tirado en el suelo
intentando pillar
a las hormigas cantando,
pues alguien me dijo:
lo que tienen de tímidas
lo tienen de virtuosas.
Y aun así, con esa imaginación
esperando que la realidad
no me quitase confianza
cogí mi primer libro,
entonces fue cuando me asaltó
la poesía, ella me tradujo la tierra
el mundo se ensanchó tanto
que aún me cuesta respirar
cuando mis manos sujetan
paginas que alguien escribió
en su dormitorio del alma.

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El alejarse no soluciona nada.

El alejarse no soluciona nada.

La economía es la guerra continua del capital por conquistar su área política de poder, como soldados son usados los pobres. Y sin embargo debemos valernos de ella para conseguir la equidad. El problema se soluciona recorriendo las arterias que proporcionan oxígeno al cuerpo, sabiendo que donde se ubica la fortaleza encontraremos la debilidad. Alejándonos no se solucionamos nada. La economía puede, y debe ser sostenible. Nos llevan milenios de ventaja, pongámonos a ello, la razón asiste al género humano, todos nacimos con la libertad para decidir, no le tengamos miedo.

La clase media vegeta
entre todas las indiferencias
se adhiere al objeto y a su necesidad
y se reconforta con apariencias,
contempla el viento transitar
su creencia es la que le dieron
su palabra un candado
y el tiempo una cuenta,
¿y entre tanto?
Se producen las bajas
gentes caen por el abismo sin fondo
puede que trincheras
que sombrean el suelo quemado
de una guerra detenida
contra el crecimiento
y sus consecuencias,
silenciosa, una especie de gas
nos cabecea, qué trabajo nos cuesta
ahondar en la lucha incruenta
y derribarlos de sus peanas.

Caminar obliga a dejar atrás

Caminar obliga a dejar atrás

Fluctúese
hacia el país, mal citado.
Deprímase
las vacas gordas
nos aplastaron.
Piérdase
en el laberinto
al que jugamos.
Muérase
no era el rumbo
ni pusimos la intuición.
Chistéese
y florezca
al anciano negro.
Actúese
arriba, entre mártir catadura
y moral prodigada.
Húndase
las zarpas que le veamos.
Aparézcase
sin esconderse en la gloria.
Véngase
a montar otro negocio
sobre finca quemada.
Réinese
en su día de la estulticia
y no se contenga.
Vótese
por el que sepa
que siquiera lo intentó.
Prémiese
su arrogancia.
Rocíese
gasolina y arda.
Médrese
hasta ser el rey del hampa
barro de nuestra suela.
Ríase
recitando el cuento
que no concluye.
Espérese
en la laguna
de las horas.
Dispénsese
amargura y obediencia
a la soberanía que coloque.
Lubríquese
y siéntese a esperar
nosotros pondremos eso.(Es justo eso)
Récese
aunque su dios no lo quiera.
Llórese
es bueno para alejar
la muerte por bochorno.
Termínese
no piense, ni exija.
Felicítese.

Insomnio

Insomnio

La sombra y el bendito espacio rugen

cuando la noche se convierte en viento,

las cortinas se mueven

la tierra se mantiene superviviente,

granos de infantil arena

de aquella que se adhirió

y sueña entre  los dedos

forman las pesadillas,

el insomnio nos convierte

en despiertos de un mundo

que no comienza, no existe

que siempre se presenta lejano

en el que todas las vidas

son una sola, donde el mañana

llegó y no lo encuentras,

y el sol es aquella estrella

que vendrá a hacernos daño,

temes el día  

te adentras en la noche infinita

la persigues como único regazo.

Deletreo

Deletreo

Deletreo f-a-s-c-i-s-m-o y me suena a lata oxidada
a la que plantaron semillas que embrollaron en gargantas
y raíces que se introdujeron en la sangre honda,
volver un año, si se puede al siglo,
milenios existen a punta pala para elegirlos.
Un túnel, sombra perenne, la cabeza dentro
el culo fuera, un cinturón quitado
sentirnos vivos con la seguridad terrorífica
del dolor de nalgas, la carcajada adusta.
Deletreo f-a-s-c-i-s-m-o y no me vuelvo loco
al escuchar en mi voz la máxima aberración
se les rien gracias desde que existe la risa
los llamamos, vienen del infierno,
destruyen, queman, matan inteligencia
y se esconden, recomponemos los cascotes,
hasta que nos asalte de nuevo la indiferencia
de que otros sean los malos y nos prometan
promover problemas ajenos
devorando y siendo los nuestros.
Deletreo f-a-s-c-i-s-m-o y los escucho cabalgar
por las altas y anchas llanuras de España
los derechos humanos huelen a las cagadas
que van dejando el camino que recorreremos todos
estercolado con la xenofobia, el machismo, la supremacía,
si volvemos a la historia, regresaremos a borregos sin hierba
y con el tiempo nuestra memoria frágil y nuestros espejos
devolverán cuerpos robustos de borregos agradecidos.

José Saramago: Conciencia de que lo que está en el mundo nos pertenece, no en el sentido de la propiedad. Si no como responsabilidad.

José Saramago: Conciencia de que lo que está en el mundo nos pertenece, no en el sentido de la propiedad. Si no como responsabilidad.

He singlado caminos como si de una nave sin espuma me trataran
conociendo la mugre, el pequeño trozo de esa bolsa
que transportó algo que ya no es más que otro retazo de marisma
el suelo, el aire es tamo de nuestras creaciones efímeras
nuestra inteligencia es la tontuna con el sol oculto
lo mismo que la noche, que la insolencia
que es la muerte riéndose a través de nuestro cuerpo
como un burbujeo de espera,
somos un rosal al que solo florecen espinas
dejar, dejaremos la tierra quemada, el azul del cielo se mantendrá
el agua del mar seguirá salada ceñida en envoltorios
y la tierra disfrazada de planeta disimulará milenios
hasta que no quede rastro de vergüenza.

Sabemos que no estaremos, estarán
ellos se la apañen, ¿es venganza?
los de atrás pensaron lo mismo
¿y qué salida nos queda?,
cambiar, buscar y regalar conciencia
o dejar que la propia muerte del futuro
hable, sabemos que mal, de nosotros
y seamos una generación tan vieja
como cualquier plaga salvaje,
que devasta
y cuando termina la faena desaparece.

La mala retentiva enreda con el fascismo.

La mala retentiva enreda con el fascismo.

Los cuerpos se cubren de ceniza
se fragmentan las camisas
de los hombres orondos
los niños bajo las mesas
las madres intentando
sostener las soflamas del mundo,
todavía seguimos deteniéndonos
somos de lástimas y espejismos
nos dejamos caer en la alfombra gris
que flota bajo el Vesubio,
las llamas nos cauterizan
nos detienen el último gesto,
las manos a la cabeza
como si en algún instante
la eternidad tuviese remedio
y el grito perenne
por si en cualquier siglo
alguien nos oyese,
el fascismo baja lentamente
¿no lo oís?, pronto lanzará
explosiones de vileza
¡no seáis humanos!
huelen el sudor y la empatía
¡pareced roca y metralla!
así permaneceréis estatuas
eternamente.