Hay cosas encerradas dentro de los muros que, si salieran de pronto a la calle y gritaran, llenarían el mundo- Federico García Lorca. Esas cosas por las que merece descubrir la lucha y dejarse la sangre por oírlas gritar- Lorenzo Arabí

Hay cosas encerradas dentro de los muros que, si salieran de pronto a la calle y gritaran, llenarían el mundo- Federico García Lorca.   Esas cosas por las que merece descubrir la lucha y dejarse la sangre por oírlas gritar- Lorenzo Arabí

 

Sacar lo que se esconde

y luchar contra ello

es la nada sacudiendo pancartas

por calles colmadas de cerillas,

recorrer estas Españas

de grito y alcohol

donde los tontos lloran

porque el dinero

no metió un gol,

y los ricos atemorizan

su conciencias

engañando

a los también tontos

donando cuatro perras

que le sobraron al evacuar

de sus carteras las pelusillas,

 

tontos seguimos y seguiremos

porque lo nuestro es vivir inventado

dormir sobre el sueño,

y a la verdad que la sepan otros

que las luchas por la justicia

son muy malas y políticas,

que la igualdad es de rojos palurdos

que la inteligencia está mal vista,

pero la borrachera

el grito previsto

el insulto sin imaginación

el que nos nombren por tontos

pues tontos y orgullosos seguimos

detrás de cualquier tonto supremo,

y por las tonterías

nos clasificaremos

que siempre ha habido

tontos de primera

y después están

esas Españas

a las que se la dan con queso,

seguir al más alto tonto de turno

y creerle sus imaginaciones

y la realidad relegada

y la necesidad postergada

y esconder tras los muros

silencios mal cayados

dolores mal curados

y no solucionar el llanto

creer más en la sonrisas hueca

que en la lucha necesaria,

no seguir sentados

y correr por encima

de los muros,

que tenemos piernas

para huir o enfrentarnos,

que tenemos piernas

y brazos

y razones y sentimientos,

no nos llamaran tontos

si por la inteligencia luchamos.

.

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No es integro convertirse en piedra.

No es integro convertirse en piedra.

 

Durante las palabras

sentimos estar hablando

con el silencio,

conforme el dialogo

desarrolla su arrullo

seductor, girando

al cuello, observando

el torso denso,

los fulleros

pasan despacio

zigzagueando entre nosotros,

susurrando

aquellas soflamas

que suenan a azúcar,

y si no callamos

si no nos detenemos

si no  dejamos

al pensar acercarse

a nosotros,

ellos tiraran del cordel

que nos liaron

al cuello.

 

Serpentina dispersa entre el suelo durmiente, escapa con el viento, te ofreció una oportunidad.

Y cuando te gires lejana, nosotros enteros pero aquí, tus dispersa pero allí, no sientas haberte ido.

Tú te rompiste por pensar, serás siempre integra, nosotros enteros por dejarnos arrastrar, solos, hablando, entre diálogos de fondo abismo, tan rotos que no se nos ven las fisuras…

No acabaríamos nunca de registrar injurias contra los desórdenes de nuestro espíritu. (Michel de Montaigne)

No acabaríamos nunca de registrar injurias contra los desórdenes de nuestro espíritu. (Michel de Montaigne)

 

 

Rozando sin concentrarse la locura insatisfacción

del alegato al fresco y científico espejo

surcaron los mares carenados de ojos

que les miraron desde el fondo vacío

de unas manos temblorosas enganchadas a la voz,

 

por más que gritaba ese espíritu

que de todo sabe

nada se ordenó en su escueta presencia,

 

por sabida no es más esperada la injuria

la falsa modestia del egoísmo ajeno,

¡gritad si el silencio os calla!,

y siguió girando el sol contra su espejo ciego

y siguió parada la tierra sobre el vacío quemado,

 

el infinito se terminó justo a su hora

ni un minuto más ni un minuto menos,

en cuanto la sábana se cernió sobre los cuerpos

y la conciencia respiró aliviada

dejó su trabajo para los cronistas

que cantan dádivas u ofensas

según convengan a los intereses futuros ,

 

Cantan:

(…vengan a ver las ofertas

para ese futuro igual

que despierta esperanza

por no saber cimentar…),

 

¡gritad si el silencio os calla!,

se fueron con las botas puestas

a otra parte, a taparse en su cama

y no querer saber de nadie, a hundirse

con la duda y la certeza hablándose

como hermanas, se fueron hacia ese,

ese soportal que nos reuniría a todos

si las injurias las dirigiésemos

a nuestra falta de voluntad, temprana

espesura de marañas y tiempos viejos

temprana por vieja, podrida, nauseabunda,

capacidad de madrugar para no hacer por nadie nada.

 

¡Gritad cuando os falte ese silencio que es el más obediente de los dolores!

 

Literatura macho

Literatura macho

 

 

Y si la literatura estuviese descaminada.

Y la vida sí le pudiera enseñar sus formas sin parecerle sencilla.

Y si las palabras usadas en páginas amarillentas no fuesen la revelación

de un sabio, si no la exaltación de un necio, y estuviéramos luchando los unos

con los otros por culpa de la imaginación de un escritor embustero.

 

Y si la literatura fuese una burda imaginación

de seres inicuos que no saben hacer nada con las manos,

y si la mentira resultase ser todo lo que creemos,

y si escribieron para que leyésemos sus pesadillas

dejándolos guiar las nuestras.

 

Y si escribieron libros sagrados

porque envidiaban la alegría y la altitud

de las miras y los sueños, y ese dolor primigenio

que sus almas podridas nunca consiguieron.

 

 

El infierno son los otros (Jean-Paul Sartre)

 

 

Sartre alégrame el día,

con la mirada que levanta

la niebla

abre la puerta al laberinto

y sitúame en el punto

que me pertenece,

el centro instaurado

para apoyar el punzón

fabricante de la circunferencia,

desde esa genuflexión

me figuraré enemigo

amigo a partes iguales

de la muchedumbre

y el individuo,

entre esa pelea compondré

mi personalidad

con el carácter heredado

y abriré en domingo

las contraventanas

a la plaza,

allí estoy, andando

entre la gente

con ese caminar a saltitos

y esa pequeña boca espejismo

riéndome de mi violenta calma,

 

el escenario que contemplo,

gracias Sartre,

es tan poderoso,

que los pequeños sueños

desaparecen entre manadas

de gruñidos,

cuando me fui a acostar

deje pastando una masa

de manos gesticulando,

me saludaban,

yo las despedía.

Establos de concentración

Establos de concentración

 

El ambiente se sienta de hinojos

confundiendo el origen

de sus pasos,

es tan bifronte

que reúne las miríadas o invenciones

y las sonríe,

para luego llorar

con la fantasía

de un mundo tan bueno y barato

como qué por él vendieron

toda nuestra serenidad,

la contradicción es su ventana

el vástago ardiente que persiguen

comprueba tras el humo que la sangre arde,

arden los ligamentos, arde la palabra

y gimotean los ojos viendo por  bendición última,

la llama,

 

dos mundos iguales y enfrentados

dos banderas enarboladas al futuro

con astas afinadas,

 

sombras que dan sombra

a cuerpos desnudos sin brillo

recorren las calles, son suyas

el reino que siempre fue

renace en espiritual república.

 

Roznan a voz en grito y mano al pecho:

Al sorber el agua de mi mejor tierra

envasada en mi mejor plástico

escarbo en mis mejores prejuicios

para volver sobre mi mejor ombligo

a decirme soy el mejor del establo

pues soy la concentración de mí mismo.