Almeida Garret: La tierra es pequeña y la gente que vive en ella tampoco es grande.

Almeida Garret: La tierra es pequeña y la gente que vive en ella tampoco es grande.

Cuántas generaciones de esclavos necesitan
para considerar que la precariedad
produjo la riqueza necesaria,
¿cuándo se sentirán saciados?
Erguirán sus cuellos de cisne
engalanados con sus chaquetas de firma
mirarán por encima a hordas
a las que ellos llaman saciadas
y entre migajas sin horas extras
lanzarán su queja continua:
¡No es sostenible que todos sintáis orgullo!
¡No es sostenible que dispongáis de dignidad!
¡Se os da más de lo que merecéis!
¡A las puertas están los que vendrán a pugnar
luchad contra ellos, quieren vuestra esclavitud
anhelan aquello de lo que renegáis!

Seguiremos añadiendo
planchas a los entramados
lascas de inquieta historia,
nosotros construiremos
lo que de ellos se escribirá.(Me temo)

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Qué demonios de vida defendemos.

Qué demonios de vida defendemos.

Me acortaron las piernas para que mi andar fuese de persona pequeña
que no alcanza nada, moviéndose en la cinta de andar de un gimnasio,
puede ser que por entonces me tropezara con las palabras, y atisbase la lejanía
se convirtió en un juego, en la pasión por el aire, el dialogo con las estrellas
descubrí el idioma del universo, de los animales, las plantas,
puede ser además que naciese en este estado de la consciencia
que luego se convertiría en una actividad espiritual
y renegase, porque no quiero olvidar el lenguaje
que salvo nosotros habla el orbe, y no es el del oficio literario,
tan deshonesto con la esencia y la lucha
tan ensimismado en explicar la realidad imaginaria,
la poesía, en cuanto la dejo, me redime
de la necesidad y la desazón de no saberme expresar
me deja claro el camino que recorreré
con mi siempre piernas pequeñas,
pelear por el dialogo interior con la tierra
el mar, el aire, el sueño, la confianza, sobre todo la impaciencia
e intentar no buscar la esperanza, y su pérfida hermana la utopía,
pero sin las contradicciones, sin desbaratar aquello que nos mueve
no es posible sobrevivir a la existencia, la medida, la medida
no puede haber otra la respuesta, el equilibrio, el taimado equilibrio.

Extranjero del mundo

Extranjero del mundo

Está soñando bajo el vientre extenso de la noche
junto a las estrellas rotas con él viajando
saltan a su lado como delfines
juguetean con la inquietud
de este mismo niño, contra un muro
rompía piedras que parecían duras,
llega a una playa sin estar vivo
tampoco sabe si está muerto,
la arena es hielo oscuro
su pies la funde en barro blanco,
se habla con la única testiga, la luna
si este es el futuro
cómo lo diferencio del pasado
¿ando?, ¿me interrumpo?, ¿voy hacia esas luces?
¿seré enemigo?,¿busco mi lugar?, ¿lo encontraré?,¿existe?
¿serán aliados?,¿entre sus gestos militará la escucha?
¿por qué no dejas de alumbrar las atrocidades?
¿no te cansas de bailar con las mareas?,
se adentra bajo el auspicio del silencio
en tierra desconocida, remonta montañas
observa que abajo las hileras de ignorancia
transportan gente de burbuja en burbuja,
son extranjeros a sus ojos desacostumbrados
pero cuando la vista se posa
siguen siéndolo, extranjeros en su propia casa
y él uno más enterándose de la tierra,
un extranjero más que quiere también su casa
un simple rinconcito para su vida,

han pasado los años, la lucha es la misma
solo le parece que algo ha mejorado
de cuando salió de aquella guerra,
se siente extranjero del mundo.

¿Cómo he llegado aquí?

¿Cómo he llegado aquí?

Escondido en un remolque de un camión que brota de la niebla
abrazado a la almohada y recreándome en sueños inacabables
ensimismado en mis fracturas, en el sonido de mis arterias
comprando aquellos objetos que no tenía y no tendré, me iré desnudo
andando, imperecederamente, sin que nada detenga mi andar constante
asombrado porque el recuerdo es mi bien más escaso,
solamente las fotografías en las que a veces soy tan extraño
que me hablo para asegurarme que aquel fingimiento
fue anterior a esta falsa autenticidad,
saben de esta inocencia de un adulto de piel despintada
que lloró por nacer
y la muerte lo mantendrá indiferente.

Ruina

Ruina

Respiro por no decir que no sé cómo
si mis pulmones los dejé en el último suspiro,
hablo entre las nieblas que borran términos
como un barco lanza su bocina a la ofuscación,
organizo periodos de esperanza sosegado, escondido,
después de verla nacer no quiero que sepa donde me encuentro
por si se me lanza al cuello, es vampírica, letal en el cuerpo a cuerpo,
supongo que seguir así podría considerarse lo más placentero
pero es tan doloroso, sé, y lo conozco, existe el lugar en mi interior
que tiene el conocimiento y el empuje para hacerle frente
lo hizo tantas veces como ocasiones se le presentó,
¿por qué no otra?, me siento tan cómodo retorciéndome
en el lamento, en la desidia, qué irrumpiría en secreto
en la oscuridad para pintarme eternamente con su piel
y refocilarme en mi sufrimiento por los siglos de los siglos.

Pero sé que la fragmentaré en mil pedazos
Porque está en mi naturaleza…

Lanzarote

Lanzarote

Se dan de buches sobre el picón
se resisten a dejar de sonreír
rivalizando como hermanos,
la negro convierte al color
en doblemente en color
lo blanco esconde la morada
el hogar fresco que los(nos) acoge,
el mundo se hizo allí
el otro día, mientras los otros
estaban ya cansados de vivirlo,
y sobre él contagian su energía
de gente joven
concebida con llama antigua,
qué hay más verdad que la lava
detenida, a la vez posando
y fundando su propia fotografía,
las uvas extrayendo la gota de agua
que las rellenará dulcemente, o las olas
lastimando su vientre contra playas
de basalto, o el gofio tan de subsistencia
que podría ser llamado fruto del talento,
los ojos se han impregnado del olor a salitre
los oídos de la cegadora expansión al mar abierto
las manos tocan el sonido del incesante viento,

mi todo sobrevuela lentamente la memoria
para gozarla nuevamente vistiendo mi cuerpo.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          

La mentira original

La mentira original

¿Existe alguien en este mundo
que esté solo de paso
que no se acomode
completamente
y no sienta como suyo
cualquier objeto que compre?,
yo no seré el ultimo
pero tampoco el primero
en darme cuenta que no tengo prisa,
no existe la meta
este momento
es lo único que poseo
y no consigo guardarlo,
me abandonará, desfilará
me arrastrará la mirada
al confín del infinito,
a las estrellas
a las que no inventaron la noche
y no supieron de disputas,
me repartiré entre los soles
sin predilecciones,
la eternidad barajará
el sino de mis átomos,
tendré tantos presentes
como escasos futuros,
y aún así siento
como cualquier mortal
que no estoy de paso.