Y más que salir las palabras de sus bocas, son ellas quienes salen de la boca de las palabras. (José Ruibal)

Y más que salir las palabras de sus bocas, son ellas quienes salen de la boca de las palabras. (José Ruibal)

Al atardecer…
desconfianza al saurio que ubica al día
en nuestro camino de sueño congelado
en la ambición de la espesa noche,

son los besos y las bocas, las plumas que desgarran,
hacen temblar al suelo ante pies de almohada
combar la tierra, que resitúa su trayectoria,
pasar por aquellos mares vacíos
hasta llevarnos a oriones y centauros,
incubarnos dentro amenazando con estufas,

ella se reirá por nuestra desfachatez de pulga
saltará, hasta despejar su grupa
no será tan importante el sarpullido
transcurrirán estaciones
aderezando el disparate
y luego el vacío de la normalidad,

perder pierde el que pierde
y el que está cerca del que pierde
y el que opina que gana
porque le salieron buenas cartas,
pero al infinito no le importa el juego
lo inventaron seres vacuos en forma y color
que se aburren y expectoran toda su lluvia sucia.

El desvelo…

las palabras nos escuchan
en cambio nosotros
esperamos por si el silencio
tuviese algo que decirnos,
hacer hacemos poco
gritar gritamos mucho
los hechos imaginan y nos esperan
en las revueltas de la calle negra,
creer no creemos en nada
pero todo es creencia,
nos construyeron con ladrillos
reutilizados de todo el tiempo pasado
que es lo eterno que está por llegar,
el rostro del universo huele a cualquier palabra sencilla
un hoy por ejemplo, un ayer, un mañana
es tan insignificante que es la inmensidad
lo inabarcable, esta pierna que duele
la ansiedad o el nido vacío sobre el sauce
que observo desde mi ventana.


Crepúsculo matutino…

Quién sigue violando a Europa.

Quién sigue violando a Europa.

Fenicia raptada por un toro blanco
repetida maldad durante millaradas
hombre superlativo que aun te atormenta
que se atribuye dotes de dios
siendo la medida de todas las cosas
quién osará a vencerlo, a tumbarlo
hasta correrlo a las estrellas y entregarlo
a sentir la igualdad de la que blasfema,
si cruzas con tus llantos sobre el barco
y el enfado por el infinito ultraje no te nubla
echa al mar aquellos que hablan en tu nombre
sin la humanidad que conferiría su cargo,
tú, fenicia que remontaste la mar
para inundar todas las orillas con el comercio
sé Europa y libérate del hombre tozudo
del toro blanco que asalta
sé Europa e imagina, canta a la humanidad.

El estado de la materia humana del que no se habla.

El estado de la materia humana del que no se habla.

Regañar con el alma solitaria
con el alma bondadosa
que se hiere antes que le hieran
que se quiere antes que le quieran,
resultar que se esconde en la sonrisa
sentir el rechazo de la valentía
y el apego de la seguridad,
decidir el camino silencioso
porque es suyo, lo adquirió
por un puñado de libertad etérea
que solo sus ojos alcanzan notar.

El disfraz del paraíso perdido.

El disfraz del paraíso perdido.

Existe un pasado ideal
al que nos quieren encadenar,
¡no existió!,
la violencia, el sueño extinguido
la desigualdad, el patriarcado
una luz que agonizó al encenderla,
la mortaja de aquellas que les arrebataron
la libertad, y antes la dignidad,
el llanto no fomenta la responsabilidad
ni soslayar la mirada hace de la mentira realidad,

¡un minuto de silencio,
antes el silencio se contó por años!,

¿cuántas duermen su futuro
sin apenas percibir la renuncia?

La violencia es parlanchina
no deja responderle
con palabras coherentes,

¿Cuantas no aguantan más
y aguantan otro día?
la salida estará en avanzar
en el conocimiento,
salvaguardar la libertad,
discrepar viajando adelante
con el pensamiento abierto
la diferencia crecida
la igualdad en el horizonte
y la xenofobia espantada.

Nos queda compañeras mucha lucha
la necesidad destruye las encrucijadas.

Inspiración, transpiración Pessoa

Inspiración, transpiración Pessoa

Hoy hago planes para mañana
poder planear el mañana,
me despertaré alzando
la misma torre de cartas
observando las que me quedan
en la mesa, no percibiendo
las que ya desafían a la gravedad,
el presente se destruye
antes de nombrarlo
me sabe la boca a ayer,
todo el tiempo, continuamente
espero irme a la cama
para despertar y llamar hoy
a lo que eternamente será mañana,
no contengo, no sé palabras
que puedan llamar
a lo que no existe
por su nombre verdadero,
el suelo me soporta
no sé soportar al cielo,
cuanto pesa el sonido de las farolas
suenan a flautas que huelen a estrellas negras,
mañana será otro día,
el sol será el mismo, yo seré el mismo,
la gente será la misma,
pasado mañana será otro día…

A veces se me olvida ponerme los ojos de ver

A veces se me olvida ponerme los ojos de ver

Y salgo a la calle a apacentar pensamientos
aturdirlos para encontrarlos dormidos a la vuelta,
pasa de largo la soledad, el alarido, la petición de apoyo
mientras yo camino como un artilugio
inmóvil de sí mismo, condenado a no significar,
las palabras que suelta mi boca son listas de objetos
experimentos de una esperanza a la que todo me empuja
de un camino trillado por infinitos linajes,
y aquella estructura ajada, ese árbol que no se alza
el mendigo invisible, la mujer que desaparece,
el niño envuelto en la negligencia del azúcar
son interlocutores extraños que regalan su invisibilidad
a un cosmos pequeño de nada pequeña,
voluntariamente soy ciego del alma
para que no me duela el autoritarismo
de una sociedad burguesa y enferma
camino sin cuencas, no me tropiezo
pero de llegar no llegaré, estupefacto
sonreiré sin más, rodeado de organismos
me adentraré en el silencio profundo,

si consigo zafarme de la inercia
me recordaré colocarme las lentes
antes los ojos de ver
luchar por la igualdad
y no salir al mundo desnudo de principios.

La investidura.

La investidura.

La ropa se la compramos
la cama se la encuentran hecha
se pelean por sus juguetes
ignoran nuestras necesidades
no nos dejan descansar
estamos hartos de sus gritos,
lo que ellos llaman igualdad
se está luchando acera por acera
esa promesa de que van a estudiar
ya la sabemos incumplida,
están toda la noche con el teléfono
meándose en la cama, temiendo a monstruos,
nos tocará como siempre inflarles el ego
para que salgan a sus reuniones como gallitos
a piar con la boca grande,
porque ellos comen más que nadie
por eso se merecen más que nadie,
y lo peor no sabemos pararles los pies
porque piensan como nosotros
los vimos nacer, crecer,

nuestra preocupación para siempre.